Aseguramiento del Aprendizaje y Excelencia Académica: El Modelo de Gestión Curricular de la Universidad de La Sabana para la transformación Institucional
Con más de 100 programas parametrizados y una visión de coherencia curricular de extremo a extremo, la universidad colombiana construye un modelo que ya es referente regional en diseño curricular sistematizado.
Cuando una universidad logra la acreditación institucional de alta calidad por diez años, la máxima vigencia que otorga el sistema colombiano, el logro invita a preguntarse qué hay detrás de ese reconocimiento. En el caso de la Universidad de La Sabana, la respuesta apunta a una decisión que muchas instituciones de la región todavía postergan: diseñar y sistematizar sus programas con una coherencia curricular desde su concepción hasta su implementación como pilar para el Aseguramiento del Aprendizaje.
La Sabana, fundada en 1979 y con sede en Chía, a las afueras de Bogotá, se convirtió en 2025 en la universidad más joven del país en alcanzar esa máxima acreditación, con 41 fortalezas destacadas por el Consejo Nacional de Acreditación. Pero el dato que interesa a quienes gestionan procesos de enseñanza-aprendizaje en América Latina es otro: la institución ya cuenta con más de 100 programas académicos desplegados en SOC (Sistema de Organización Curricular) cargados y alienados a un modelo curricular único, centralizado y digital. Y lo que viene es aún más ambicioso.
Del Excel a SOC: El Sistema de Organización Curricular de La Sabana
Catalina Chica Vélez, responsable de la gestión curricular de la universidad, describe el punto de partida con una frase que resuena en decenas de universidades de la región: «Gestionar esto en hojas de cálculo nos ha costado dolores de cabeza. Excel llega a un punto en el que se queda corto.»
El camino que La Sabana decidió recorrer fue el de construir lo que internamente denominan MOC —Modelo de Organización Curricular—, una estructura estandarizada que define cómo se diseñan, organizan y documentan todos los planes de estudio de la institución. MOC no es un documento normativo guardado en una carpeta compartida: es un modelo vivo, parametrizado dentro de una plataforma tecnológica de gestión curricular que permite crear, visualizar, editar y validar los propósitos de formación, competencias y resultados de aprendizaje, contenidos y estrategias pedagógicas para la coherencia macro, meso y microcurricular de cada programa.
Para implementar este modelo, La Sabana trabajó con uPlanner, la empresa chilena de tecnología educativa especializada en gestión curricular y académica que opera en 16 países de la región. La solución específica que utiliza la universidad, Assessment, que ha denominado Sistema de Organización Curricular (SOC), le permitió trasladar todo su diseño curricular a un entorno digital donde la parametrización, la trazabilidad y la coherencia dejan de depender de la disciplina individual de cada facultad.
«Cuando tienes diseños curriculares estandarizados a nivel institucional, obtienes eficiencias entre diferentes programas, pero también entre niveles de formación y entre facultades», explica Catalina. «Te permite, por ejemplo, habilitar dobles programas de forma ágil. Si tienes mayor eficiencia curricular, un estudiante puede completar dos pregrados en menos tiempo, complementando su perfil.»
Unisabana Xperience: la transformación hacia un modelo académico flexible y centrado en el aprendizaje experiencial
Sobre la base del MOC, La Sabana lanzó Unisabana Xperience, un proceso de transformación integral de todos sus programas de pregrado. El modelo conserva entre el 85% y el 90% de la arquitectura curricular original, pero incorpora elementos nuevos: rasgos distintivos del perfil de egreso, competencias certificables y campos adicionales de organización que responden a la visión estratégica de la universidad.
Lo notable es que estos cambios no requirieron construir un sistema nuevo. La plataforma de gestión curricular de uPlanner, la solución de Assessment, permitió incorporar esta nueva información al modelo existente, sin perder la información histórica ni la parametrización de los más de 100 programas ya cargados. «Cada vez que hemos necesitado cambiar el modelo o incluir un nuevo campo, se puede hacer», señala Chica Vélez. «Eso es clave, porque a veces lo que le da temor a una universidad es que, al poner su diseño curricular en manos de un tercero, quede limitada. Con este socio tecnológico tenemos la flexibilidad de ajustar el modelo cuando la dinámica académica lo requiere.»
Actualmente, los 25 nuevos programas de pregrado de Xperience están siendo cargados en la plataforma, con la expectativa de que la primera cohorte de 77 asignaturas de primer semestre se integre también al sistema de gestión del aprendizaje (LMS) de la universidad.
La apuesta estratégica: que el currículo sea la fuente de verdad
Tal vez la decisión más disruptiva que está tomando La Sabana es invertir el flujo de información académica. Históricamente, los programas «nacían» en el sistema de información estudiantil (SIS) y desde allí se replicaban a otras plataformas. El nuevo paradigma es que los programas nazcan en el módulo de gestión curricular —uAssessment— y, una vez validada la coherencia curricular, sea este sistema el que alimente al SIS y al LMS.
«Nuestro sueño es que los programas nazcan en Assessment», describe Chica Vélez. «Una vez que esté toda la coherencia curricular verificada, el sistema de gestión curricular es el que le dice al SIS qué debe registrar. Hoy en día ocurre al revés, y eso genera inconsistencias.»
Esta visión convierte al diseño curricular en el corazón de la arquitectura de datos académicos de la universidad. Es una apuesta que otras instituciones de la región también están comenzando a explorar, pero que pocas han implementado con el nivel de integración que busca La Sabana.
Las primeras pruebas de integración con el LMS —Brightspace, operado como Unisabana Plus— ya arrojaron resultados positivos. Un archivo JSON generado desde uAssessment con los nuevos campos de Experience fue cargado con éxito en la plataforma de aprendizaje. Paralelamente, el equipo de registro académico trabaja en garantizar la compatibilidad de campos entre el módulo curricular y PeopleSoft, el SIS actual de la institución.
Evaluación coherente: el próximo eslabón
La estandarización curricular es solo el primer piso de la estrategia de aseguramiento del aprendizaje de La Sabana. El segundo —ya en construcción— es alinear las metodologías de enseñanza activa con las prácticas de evaluación.
«No es coherente que si yo implementé aprendizaje basado en proyectos durante todo el semestre, el examen final sea de selección múltiple», plantea Chica Vélez. «Si estoy desarrollando habilidades a través del proyecto, la evaluación tiene que poder dar cuenta de esas habilidades.»
Cada asignatura del nuevo modelo cuenta con indicadores de resultado de aprendizaje y una matriz de evaluación asociada. La hipótesis de trabajo es clara: un buen diseño curricular, combinado con estrategias de aprendizaje experiencial y evaluación formativa alineada, permite asegurar el aprendizaje. Lo que falta es la evidencia empírica, y eso requiere que todo el ecosistema —currículo, LMS, evaluación— esté conectado.
«Yo no he podido tener la primera evidencia de aseguramiento del aprendizaje hasta que no conecte todas estas piezas», reconoce Chica Vélez con la honestidad de quien sabe que está construyendo algo grande pero aún inacabado. «Mi hipótesis es que si tengo un buen diseño, buenas estrategias de aprendizaje y una buena evaluación formativa, aseguró el aprendizaje. Pero necesito demostrarlo con datos.»
Un modelo que la región observa con atención
La Universidad de La Sabana no es la única institución que trabaja con modelos de gestión curricular sistematizados en América Latina. Universidades en México, Chile, Perú y otros países han comenzado a recorrer caminos similares, muchas de ellas también apoyadas por plataformas especializadas como uPlanner. Pero el nivel de ambición de La Sabana —integrar currículo, SIS, LMS y evaluación en un circuito cerrado de aseguramiento— la posiciona en la frontera de lo que hoy se está haciendo en la región.
La nueva Escuela de Gobierno, recién lanzada con la intención de formar a quienes participan en la política pública colombiana, es otra señal de que La Sabana no piensa detenerse. El modelo de organización curricular ya está preparado para absorber esta nueva oferta académica, demostrando que la estandarización no es rigidez, sino capacidad de crecimiento ordenado.
En un momento en que las acreditadoras internacionales exigen cada vez más evidencia sistemática de coherencia curricular, y cuando la educación superior enfrenta presiones de eficiencia, pertinencia y personalización, el caso de La Sabana ofrece una hoja de ruta concreta. No se trata de tener la tecnología más sofisticada, sino de tomar la decisión institucional de estandarizar, sistematizar y, sobre todo, conectar.
SOBRE EL PROYECTO
- Institución: Universidad de La Sabana (Chía, Colombia)
- Acreditación: Institucional de Alta Calidad por 10 años (2025), la más joven del país en lograrlo
- Oferta académica: 186 programas en 14 unidades académicas
- Programas parametrizados: Más de 100 en el Modelo de Organización Curricular (MOC)
- Plataforma tecnológica: uAssessment de uPlanner, integrada con PeopleSoft (SIS) y Brightspace (LMS)
- Transformación en curso: Unisabana Experience — rediseño integral de 25 programas de pregrado
- Visión estratégica: Que el diseño curricular sea la fuente de verdad del ecosistema académico digital
