El big data y el machine learning, inteligencia artificial (IA o AI, por sus siglas en inglés), son conceptos que ya llevan circulando hace un tiempo. Pero recién se está demostrando el beneficio que puede tener en la educación, tanto en el área administrativa como en la sala de clases.

A continuación, entregaremos algunas tendencias sobre las proyecciones que está teniendo la inteligencia artificial, la cual está revolucionando la educación superior.

Pero primero, es necesario aclarar de qué se trata la IA:

Marie desJardins, miembro de la Association for Computing Machinery, señala a University Business que:

“A grandes rasgos, la IA es la disciplina que trata de diseñar computadores, software y hardware que pueden realizar tareas que creíamos que solamente podían hacer las personas”.

“Las máquinas examinan enormes cantidades de datos mucho más rápido que los humanos, y luego presentan la información para que lo interpreten las personas. El estudiar estos patrones puede ayudar a que los educadores se hagan mejores preguntas acerca de las necesidades de los estudiantes y adapten de manera más adecuada sus planes educativos”.

La Universidad de Stanford preparó el año 2016 el reporte “One Hundred Year Study on Artificial Intelligence (AI100)”, el cual predice que en los próximos 15 años:

“Se extenderá de manera significativa el uso de tutores inteligentes y otras tecnologías de inteligencia artificial para ayudar a los profesores en el aula y el hogar, así como la gestión de aprendizajes en base a aplicaciones basadas en la IA. Pero el aprendizaje en base a máquinas no reemplazará a las personas que realizan docencia”.

Sin embargo, ¿Qué sucede desde el área de la gestión educacional? ¿Qué pasa con la estrategia académica? Veamos cómo impactará en la automatización de la salas de clases.

 

1. Mejora en los servicios estudiantiles y orientación académica

De acuerdo a University Business, la inteligencia artificial puede trascender la sala de clases y en la gestión educativa, apoyando la colaboración entre pares. Ya se han extendido aplicaciones para administradores tanto como educadores, y la inteligencia artificial está llegando incluso al área de orientación académica.

Rose Luckin, jefa del área de aprendizaje con tecnologías digitales en la UCL Institute of Education, entrega a Times Higher Education varios ejemplos de cómo la Inteligencia artificial puede contribuir a la experiencia de aprendizaje de los alumnos.

Luckin cita el caso de la Universidad de Derby, donde se implementó un sistema de monitoreo de la deserción estudiantil “que utiliza los datos para predecir qué estudiantes tienen riesgo de dejar sus estudios, permitiéndole a la institución intervenir antes de que ello suceda”.

El equipo luego examina factores, como la frecuencia en la que los estudiantes acceden al área de orientación académica, y cómo se involucran en grupos dentro de la casa de estudios. “Al usar este tipo de análisis de compromiso estudiantil, podemos entender si algún estudiante en particular pudiera estar teniendo problemas”.

 

2. Análisis de aprendizajes

La colaboradora de Forbes Barbara Kurshan, señala que la “inteligencia artificial puede jugar un rol importante en la creciente disciplina del análisis de aprendizajes, evaluando la calidad del material curricular en el aprendizaje adaptativo y el uso de motores de búsqueda ”.

“Nuestro mundo, tal y como lo conocemos, se mueve en inteligencia artificial. Siri maneja nuestros calendarios. Facebook nos recomienda amigos. Los computadores transan nuestras acciones. Tenemos autos que se estacionan solos, y el control de tráfico aéreo está casi por completo automatizado. Casi todos los sectores se han beneficiado de los avances de la inteligencia artificial, desde el militar, la medicina, hasta la manufactura”.

Una de las áreas que más destaca es el “análisis de los datos de interacción” de los alumnos. Estos estudios utilizan una gran cantidad de información relacionada a los aprendizajes de los estudiantes, reuniendo data de sus contextos sociales y tomando en cuenta sus intereses personales.

Cada día es más grande el potencial que tiene la inteligencia artificial para analizar aprendizajes, estudiar el desempeño de cada estudiante, y entregarnos maneras de intervenir a tiempo y ayudarles.

Un reporte entregado por la universidad de Stanford, que recolecta los programas de educación a distancia, señala que han impulsado el rápido crecimiento del análisis de aprendizaje. Hoy los cursos en línea son canales en donde se puede recolectar una alta tasa de datos, e instrumentos de experimentación que pueden ayudar a mejorar la calidad y automatización del aprendizaje.

 

3. Mejor gestión y organización

Según una entrevista publicada en el sitio Harvard Business Review, la inteligencia artificial podría redefinir la administración en todo tipo de instituciones. En un futuro no muy lejano la IA, tendrá las facultades de realizar tareas de organización, que consumen gran tiempo y esto se traducirá en un mejor desempeño y a un menor costo.

Por ejemplo, el seguimiento de los horarios y recursos en el futuro puede que sea solo una tarea de las máquinas, eso sí la estrategia sigue siendo algo que realizarán los humanos. Esto puede implicar nuevas armas para la educación, en las áreas de la administración y aumentar exponencialmente la eficiencia.

Dentro de las tareas que se podrán automatizar en un futuro no muy lejano:

Delegar la coordinación y el control administrativo:

Esto suele tomar más de la mitad del tiempo de cualquier administrador, y la inteligencia artificial permite automatizar muchas de estas tareas.

Apoyando la toma de decisiones complejas:

En la media que las tecnologías de machine learning literalmente permitan que las máquinas vayan aprendiendo, serán un asesor en lugar de un reemplazo para la gerencia.

Entregando una segunda opinión:

En el futuro los administradores podrán sostener intercambios interesantes de ideas con los computadores. Los expertos señalan en el Harvard Business Review que las máquinas inteligentes ayudarán a respaldar ciertas situaciones y a simular escenarios solo en base a datos.

Facilitando el diseño de nuevas soluciones:

El uso de la inteligencia artificial puede, por un lado, reducir la cantidad de tareas que impiden a los administradores poder sentarse a pensar en nuevas ideas. Por ejemplo, en el diseño de programas educativos, o la distribución de secciones.

De acuerdo a estos académicos, los administradores podrán enfocarse en enseñar buenas prácticas a sus equipos y “pueden integrar las buenas prácticas del design thinking, un método utilizado para entregar y dar ideas innovadoras. a sus equipos y organizaciones”.

Conclusión

La IA está trayendo muchos beneficios en distintas áreas de la educación y, en un futuro, cuando esta tecnología avance aún más, aportará significativamente a la eficiencia y rapidez de las instituciones. Es necesario tener en cuenta que la inteligencia artificial, no le quitará facultades a los humanos, sólo ayudará a que puedan aportar ideas mucho más innovadoras y tener más tiempo para enfocarse en otro tipo de áreas.