aula invertida

6 tipos de aula invertida para innovación en Educación Superior

El aula invertida es un modelo de enseñanza que ha ganado popularidad en los últimos años y se basa en la idea de cambiar la dinámica tradicional de la enseñanza.

En un aula invertida, el proceso de aprendizaje se modifica para que los estudiantes puedan acceder a los contenidos y materiales de estudio fuera del horario de clase, generalmente a través de recursos digitales como videos, lecturas, podcasts u otros materiales interactivos. Estos materiales se proporcionan a los estudiantes antes de la clase.

La idea es que los estudiantes se familiaricen con el contenido por sí mismos antes de llegar al aula. Esto les permite tener una comprensión básica del tema y les ayuda a abordar cualquier duda o pregunta que puedan tener.

Dentro del aula, en lugar de centrarse en la presentación del contenido, el tiempo se dedica a actividades más interactivas y colaborativas. Los profesores pueden utilizar este tiempo para fomentar el pensamiento crítico, el debate, la resolución de problemas y el trabajo en equipo. También pueden proporcionar aclaraciones sobre los conceptos más complejos o ayudar a los estudiantes que necesiten apoyo adicional.

La verdadera esencia de este método es el enfoque en el alumno. El estudiante deja de ser un receptor pasivo de contenidos a involucrarse directamente en su propio aprendizaje.

Algunas estadísticas muestran que este formato produce resultados beneficiosos:

  • 96% de los educadores que han usado esta metodología la recomendaría a sus colegas
  • 9 de 10 profesores notan un cambio positivo en la participación de los estudiantes
  • 71% dice que las calificaciones de sus estudiantes han mejorado

Existen muchas formas de aplicar este concepto a las necesidades de los establecimientos universitarios. Aquí van seis tipos de aula invertida para usar en Educación Superior.

1. Aula invertida tradicional

Este es el formato estándar. Los estudiantes se preparan previo a la clase para participar en sus actividades con videos explicativos de breve duración.

Durante la clase practican aplicando conceptos clave, realizando ejercicios, proyectos o debates, con retroalimentación personalizada. Después de la clase los estudiantes revisan lo aprendido y amplían sus conocimientos.

2. Clase invertida de debate

Los instructores asignan materiales como TED talks u otros videos que sirven de base para generar debate y contrastar ideas en la clase presencial.

Este concepto ofrece una solución práctica e innovadora a los desafíos no resueltos de la enseñanza estándar.

Este formato orientado al debate puede ser muy útil en temáticas que requieren generar competencias de argumentación, como ciencia política o ciertos ramos de un MBA.

3. Aula invertida de demostración

En método se enfoca en el proceso. El uso del video viene dado por el profesor, quien graba la ejecución de una actividad paso a paso. El estudiante estudia el contenido a su propio ritmo.

En la clase presencial debe repetir el procedimiento para obtener un resultado replicable, como un experimento de laboratorio. El aprendizaje se refuerza con videos tutoriales que permiten revisar pasos específicos varias veces.

4. Clase invertida grupal


Este modelo agrega valor a la experiencia de aprendizaje a través de la interacción entre estudiantes. La clase se basa en videos u otros recursos que son digeridos antes de la clase.

La diferencia es que los estudiantes deben formar equipos para trabajar juntos en los contenidos. Este formato anima a los estudiantes a aprender unos de otros. También refuerza habilidades blandas y el aprendizaje, ya que deben entender bien la temática para explicarla a sus pares.

5. Aula invertida virtual


En algunos casos o carreras, la clase invertida puede eliminar la necesidad de una clase presencial.

En algunas universidades y centros de Educación Superior los profesores comparten material en video con los estudiantes, además de asignar y recibir trabajos a través de plataformas online de gestión del aprendizaje.

La única interacción presencial entre ambos se da en sesiones de reforzamiento individuales previamente agendadas, basadas en las necesidades individuales de cada estudiante.

6. Clase invertida doble


El concepto es simple: Poner al estudiante en el rol del instructor. En este modelo los estudiantes graban sus propios videos para demostrar dominio y nuevas competencias.

Nuevamente, el acto de mostrar o enseñar cómo se hace algo refuerza el aprendizaje.

Esta forma de enseñar contrasta con el modelo tradicional, que pone énfasis en una respuesta binaria a un problema. O es correcta o incorrecta.

Conclusiones

  • Invertir el aula agrega valor en la interacción presencial de la clase.
  • Los estudiantes exploran contenidos, ponen prueba sus habilidades y colaboran unos con otros. Asimismo, los instructores cumplen el rol de facilitadores y orientadores, ofreciendo apoyo personalizado cuando se requiera.
  • Junto con lo anterior, establece un contexto dinámico donde los estudiantes pueden experimentar para lograr resultados. Esto contrasta con el modelo tradicional, que pone énfasis en una respuesta binaria a un problema. O es correcta o incorrecta.
  • En cuanto al aprendizaje la clase invertida se enfoca en obtener maestría o dominio sobre un tema. La educación tradicional, en tanto, busca cubrir contenidos para evaluar su memorización (en este link encontrarás más información al respecto).
  • Sin embargo, incluso este nuevo modelo podría quedar desactualizado en el mediano plazo si no integra nuevas herramientas y tecnologías. Por ahora, representa un concepto que bien vale la pena explorar para mejorar la oferta educativa y la innovación en educación superior.

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